lunes, 30 de octubre de 2017

Entrevista a The Pretty Things

La banda Londinense The Pretty Things, que viera la luz allá por 1963, vuelve de gira a la península en noviembre de 2018. Después del gran sabor de boca que nos dejaron en su anterior paso, los miembros fundadores del combo Phil May y Dick Taylor, vuelven acompañados por Frank Holland a la guitarra y los jovencísimos George Woosey al bajo y Jack Greenwood a la batería. 

Con ocasión de su inminente visita, rememoramos y transcribimos la entrevista que realizó Diego RJ en su programa El Sótano de Radio 3, a Phil May y Dick Taylor (voz y guitarra), un día después de su descomunal actuación en la emblemática sala El Sol de Madrid. A pesar de no cosechar grandes éxitos discográficos, y apenas llegar al mercado americano, la trayectoria de ésta banda está envuelta en leyendas que los recuerdan como uno de los grupos precursores del Garage Punk 60’s, sabiendo evolucionar a lo largo de los tiempos hasta hoy en día. Más de medio siglo después de sus inicios, estos septuagenarios siguen al pie del cañón y nos cuentan historias de ayer y de hoy, de David Bowie, Bo Diddley, Pete Townsend o el LSD

¿Qué significa para vosotros, 52 años después de publicar vuestro primer single, poder estar todavía de gira, en la carretera?
Simplemente diversión. Nos encanta tocar en directo

El tema “Don’t Bring Me Down” de 1964 apareció en vuestro segundo single, y consiguió alzarse en las listas británicas hasta el puesto 10º, suponiendo vuestro mayor éxito comercial. Todos sabemos que las leyendas se suelen crear a través de las ventas de discos, pero este factor no siempre influye en la carrera de una banda, ¿estáis de acuerdo?
Efectivamente pensamos que no tiene nada que ver. Los singles de los Pretty Things no fueron los más exitosos del momento, pero en cambio si tuvimos mucha influencia a nivel audiovisual, ya que hicimos muchos vídeos y alguna película, lo que nos proporcionó una visibilidad y que la leyenda que existe sobre nosotros se fuera acrecentando.

¿Por qué no tuvisteis éxito en los Estados Unidos? Es constatable que fuisteis una gran influencia en muchas de las bandas de la escena garage americana.
Si, desde luego. Como para Aerosmith, que fue un disco nuestro el primero que recuerdan haber escuchado alguno de sus miembros. No triunfamos en EE.UU. realmente porque nunca llegamos a ir de gira, cosa que si realizaron la mayor parte de las bandas británicas de la época. Eso provocaba que sus discos se movieran por allí mucho y que los jóvenes pudieran disfrutar del directo, traduciéndose en buenas ventas a la postre.
Nosotros en cambio nos convertimos en algo así como un grupo de culto, mucho misticismo a nuestro alrededor ya que no nos podían ver sobre un escenario, lo que trajo como consecuencia que quisieran imitar nuestro sonido.

No podemos olvidar que tenéis un álbum de reciente publicación “The Sweet Pretty Things (Are In Bed Now Of Course)”, que quizá tenga el sonido más cercano a como suenan los Pretty Things hoy en día ¿lo veis así?
Si, estamos seguro de ello. Lo grabamos en directo en el estudio, igual que cuando actuamos en un club, añadiéndole muy poca postproducción para que sonara lo más fidedigno posible a como sonamos sobre el escenario.

Publicasteis éste “The Sweet Pretty Things (Are In Bed Now Of Course)” en 2015 y vuestro trabajo anterior data de nueve años antes. ¿No creéis que ha pasado mucho tiempo entre ambos?
Nunca hemos hecho un disco si no sentíamos la necesidad de realizarlo. Además últimamente estamos demasiado ocupados girando y actuando en directo continuamente. 53 años de repertorio a nuestras espaldas dan para mucho, tenemos donde elegir. En cualquier caso estamos trabajando en nuevo material que esperamos vea la luz en breve.

Sobre todo en bandas con un gran bagaje, tiene que suponer un gran reto cuando te enfrentas a crear nuevas canciones. ¿Cómo resulta de difícil defender un nuevo disco en directo cuando tu legado del pasado es tan importante como el vuestro?
Con nuestro último trabajo recibimos muchas buenas críticas que hablaban de la frescura del disco, lo cual agradecimos. Cuando haces algo nuevo tienes que estar seguro de que lo qué haces es realmente bueno, que es lo correcto, porque si no, te van a crucificar. Evidentemente no podemos pensar que ahora vamos a grabar algo como “S.F. Sorrow” o nuestro primer álbum, estamos en otra etapa, pero hay que seguir sacando cosas nuevas cuando sientes la necesidad. En directo intercalamos muchas canciones de los viejos tiempos con alguna nueva. Y así todos tan contentos.

Cambiando de tercio. David Bowie en su álbum “Pin Ups” (1973) incluye dos versiones vuestras. Leí en algún sitio que decía de vosotros que erais su banda preferida de los 60’s. ¿Erais conscientes de ello?
Si, ya lo creo. Fue nuestro primer fan, cuando se le conocía como David Jones. Siempre venía a vernos y se arrimaba todo lo que podía para curiosear.

¿Qué significó para vosotros que cuando era toda una estrella grabase dos de vuestras canciones?
Por supuesto siempre estuvimos muy agradecidos de aquellas versiones que grabó, supuso un gran reconocimiento para nosotros y creemos que salieron unas versiones fantásticas. Bowie venía a la misma escuela de arte a la que íbamos nosotros. En una clase estábamos Yo (Dick Taylor) y Keith Richards con quien formaría el embrión de los primeros Rollin’ Stones. Un año por debajo estaba Phil y dos años más abajo estaba Bowie. David siempre que podía venía a vernos tocar y se acercaba y preguntaba por el tipo de cuerdas que utilizábamos, por los amplificadores, intentaba sonsacar toda la información que podía conseguir.

La escuela de arte a la que ibais era algo así como un school of rock ¿no es así?
Si, si que lo era. Hay una anécdota, cuando los Rollin’ pegaron todo el pelotazo fueron de un medio a entrevistar al rector de la escuela y este no quiso atenderlos porque se suponía que ahí estaban formando a pintores, escultores, artistas. Sentaba muy mal en la escuela que se les asociase con el nuevo rock’n’roll que llegaba, no querían tener nada que ver con eso.

Phil ¿Es verdad que Bowie tenía apuntado en la agenda tu número de teléfono con el nombre de God (Dios)?
Si, fue un poco embarazoso. Bowie quiso contactar conmigo un día, y resulta que yo había cambiado de número de teléfono. Coincidimos y entonces me dijo que no había podido comunicarse conmigo. Le pedí su agenda para apuntar mi nuevo número, y él se puso muy reticente hasta que al final accedió. Fue muy sonrojante para mi, ya que cuando vi mi antiguo número de teléfono, que por cierto, estaba en la letra G, observé que al lado ponía el nombre God.

Si vosotros erais Dios para Bowie… ¿Quién era Dios para vosotros en aquellos tiempos?
Muddy Waters… Bo Diddley especialmente!!

En vuestros primeros artefactos sonoros hicisteis muchas versiones, sobre todo en el primero. De Chuck Berry, Jimmy Reed, Muddy Waters. Pero Bo Diddley es Bo Diddley. De hecho el nombre del grupo viene de una canción suya. ¿Por qué Bo Diddley era tan importante para vosotros?
Seguramente por la unión que hizo del blues con el rock’n’roll, fue el eslabón que los unió. Era único y original, creó una fórmula totalmente nueva. Su beat era perfecto, diferente a todo lo hecho hasta ese momento. Lo comparamos con Chuck Berry por su sonido personal, pero Bo Diddley iba más allá, parecía muy simple todo lo que hacía pero había que saber hacerlo. Recordamos el momento en que escuchamos el single “Bring It To Jerome”, nunca habíamos escuchado algo parecido. Por eso está en nuestro Olimpo personal.

¿Llegasteis a tocar con él en directo?
Si en festivales. PM: Yo incluso charlé con él alguna vez. Una de mis hijas llegó a tocar en su banda y nos consta que sabía de nosotros, conocía a la banda y aprobaba tanto el nombre del grupo como la calidad de las versiones que realizamos.

Con vuestro tercer disco “Emotions” de 1967 algo empezó a cambiar para vosotros ya que algo muy gordo se estaba cocinando ese año a nivel musical, y The Pretty Things formaban parte de aquello. ¿Cómo vivisteis aquella explosión de nuevos sonidos?
Había que evolucionar, llegó un momento de cambio en el que había que dar un paso al frente. El sonido rhythm’n’blues se quedaba atrás y todas las bandas buscaban algo nuevo que les estimulara para poder seguir avanzando. Este disco supuso la antesala de “S.F. Sorrow”.

“S.F. Sorrow” ha sido considerado por muchos como el primer disco conceptual del rock, la primera ópera rock, un artefacto histórico que no tuvo un gran éxito en su momento y por eso no ha sido reconocido como otros. Me extrañó que, leyendo la biografía de Pete Townsend, no se mencionara este disco como una influencia en la creación de “Tommy” ¿qué opináis?
“S.F. Sorrow” es realmente una ópera, está basado en un libreto y las canciones narran la historia y vivencias de su protagonista, Sebastian.
Tiene sentido que Pete Townsend no lo dijera. PM: Yo estaba allí cuando alguien les dijo a The Who que debían atreverse a hacer un disco como “S.F. Sorrow”. Durante un tiempo Pete Townsend reconoció que la vida de Sebastian había sido una influencia para la creación posterior de “Tommy”, pero llegado un punto empezó a negarlo y a afirmar que “Tommy” había sido imaginación plena de él. Quizá un abogado le hubiera recomendado por razones de derechos el no reconocerlo como una influencia.

¿Conocéis la versión de Los Polares que hicieron sobre vuestro tema LSD? Esta canción os trajo algún problema ¿no es así?
Si, si que la conocemos. Y nos gusta.
Efectivamente el tema LSD nos trajo problemas. Censuraron la canción en la BBC y a nosotros mismos. Decían que era una apología de las drogas, que nosotros tomábamos en aquella época, pero la canción no era una invitación a que la gente se drogara, queríamos contar nuestras vivencias con las drogas pero también esa parte oscura que existe en la ingesta de las mismas.

Ha sido un gran placer. Que sigáis 54 años tocando juntos es algo magnífico y fantástico.
Intentaremos llegar a los 60…

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